De vuelta a la “Tierra del encanto”

Category: By Bruno Rivera

Llego al counter de US Airways y no puedo registrarme en el “self check-in”. Le pido al trabajador de la aerolínea que me ayude a sacar mi tarjeta de abordaje, que la máquina no funciona, le explico también que no pude imprimir la tarjeta en casa. Entra mis datos en la computadora y me dice que tengo un homónimo, un tipo que nació en 1953 y que cometió un delito por lo que mi nombre debe ser chequeado cuando yo (y mis otros yos) quieran viajar en US Airways.
Le pregunto que si cada vez que viaje con ellos tendré el mismo problema y él me dice: Lamentablemente sí.
Dejo la maleta, hago cola y al llegar a seguridad, el inevitable ritual empieza: fuera zapatos, casaca, billetera, celular y llaves. Sacar la laptop de la maleta y ponerla en otra bandeja. Pasar por el detector de metales raudo para que la bendita máquina no suene pero mala suerte, suena y tengo que regresar. Es la correa.
Paso al fin y veo a una anciana con los brazos en alto, descalza y sin su abrigo. Una negra robusta la escanea para ver si lleva explosivos, objetos punzo cortantes o drogas. Ella espera paciente y cuando paso me mira y me sonríe. Probablemente esté pensando que los trabajadores de seguridad son unos idiotas. Yo le devuelvo la sonrisa y le digo mentalmente “estoy contigo”.
Busco la sala de abordaje, me instalo y saco la computadora. Pienso por un momento en que tengo batería para ver una película durante el vuelo o para escribir este texto. Me abandono a escribir.

Hoy regresaré a la tierra del encanto, al escenario de “No country for old man”, a los áridos desiertos donde Billy “The Kid” se hizo famoso, al lugar donde pasé 3 años de mi vida; Nuevo México “The Land of Enchantment”.
Cuando llegué por primera vez a Nuevo México me cuestioné seriamente el slogan que ostentaba. Pensé que nadie en su sano juicio diría que esa tierra parca, reseca y arcillosa podría ser encantadora. Que equivocado estaba.
Estoy a unas horas de regreso a ese sitio tan especial para mí, tan distintivo y maravilloso. Sitio que me dejó muy buenos recuerdos, otros no tan buenos, que me enseño tanto, pero sobre todo, que puso en mi camino a personas que ahora son tan importantes en mi vida.

Voy a ver a viejos amigos; a Carlos, el dominicano que me enseño a bailar salsa, merengue y bachata, el que me devolvió la música latina que era parte de mi cultura pero que nunca la sentí mía y el que lloró en mi hombro porque perdió a su novia por acostarse con la esposa de un dentista. Amigo para siempre. A Marco con quien jugué interminables sesiones de fútbol en el Play Station. A Adam, ex novio de Lorrie, padre de su hija y excelente amigo mío, el chico de Vermont que compró un anillo de compromiso en Japón para dárselo a su novia y arrepentirse en menos de dos meses. A Brenda, la esposa del dentista, amiga incondicional y coqueta incorregible. A Tiffany, la chica más chic de Nuevo Mexico. A David el novio de la chica chic, el que mueve la cintura al ritmo de hip hop y reggaeton con una destreza impresionante. A Kristen, la niña de 16 años que quedó embarazada hace poco y que me dice por el Messenger que nadie quiere bailar con ella porque su barriga está gigante. A Catherine, amiga de Kristen que para su corta edad, ha visto demasiado. A Michael Ann, que con sus 21 años ya esta embarazada por segunda vez. Y a otros más, que pasaron por mi vida y dejaron excelentes recuerdos.

Estoy emocionado por volver a ver a esos amigos que dejé hace dos años. Llevo conmigo una cámara para registrar mi viaje, para tomarme fotos pero sobre todo para capturar la esencia de Nuevo México, su arte, gente, comida y arquitectura. El próximo post será solo eso; fotos. Trataré de contar una historia visual con fotos de Santa Fe, Las Vegas y Albuquerque..

Es curioso, cuando vivía en Nuevo México nunca me tomé el tiempo de tomar fotos (será que no tenía una cámara digital?) pero ahora que regreso, no me puedo perder esta oportunidad, la de llevarme un pedacito de la “Tierra del encanto”.

Hasta la próxima.
 

Peleas Hi5

Category: By Bruno Rivera


El Hi5 es una de las páginas más visitadas del Internet y no creo conocer a nadie que no tenga -o haya tenido- su pedacito de espacio en la red.
Por definición “Hi5.com” es un medio internacional de conexión social. Eso suena bonito pero el Hi5 es mucho más que eso, es una vitrina para mostrar tus fotos, ver videos, dejar comentarios, actualizar tu estado (civil, anímico, emocional, etílico, etc), mandar mensajes ridículos y por último, enterarte de la vida de tus amigos y de los amigos de tus amigos (porque como dice la canción [ver videito bajo], ellos también son tus amigos)

En páginas sociales como el Hi5 uno expone su privacidad a quien la quiera ver, da la cara que quiere dar y hasta puede fantasear con ser la persona que no es. En el bajo mundo del Internet todo es posible, nada es absolutamente real. Uno entra a la página y se pierde en el tiempo, las invitaciones no se hacen esperar, los mensajes van y vienen, las fotos desatan la curiosidad de extraños y los tipos despistados como yo dejan comentarios sin saber que más adelante le traerán una inevitable pelea con su chica.

Es por eso mismo que escribo estas líneas; para prevenirlos del Hi5 (MySpace, Facebook o similares), para advertirles a los incautos como yo -que han tenido la torpeza de dejar algún comentarios de más- que el Hi5 es una trampa, un engañamuchachos, un sitio que seguro te traerá más de un problema.
Uno se olvida que ya está casado, que tiene 32 años, que las ‘ex’ siempre existirán, que las amigas cariñosas son parte de un pasado borroso y que no puede estar dejando comentarios irreverentes, que todo lo que escribes y cuelgas en Internet quedará a merced de todos. Que contradicción no? y yo escribiendo este blog!
A los que tuvieron una pelea con su chica o chico, lo siento, este post llega tarde.
A los que cerraron su Hi5 por no aguantar los cometarios que su ex dejaba a chicas de dudosa reputación, bien por ti, seguro que te quitaste un peso de encima.
A los que nunca tuvieron un bronca con su media mitad, los felicito, la hicieron bien.
Y a los que aun no han tenido una pelea Hi5, revisa tus comentarios! Los que dejaste alguna vez, los que te dejaron esas tramposas que ya olvidaste, revisa las fotos, los blogs o diarios, revisa también tu inbox porque tarde o temprano, tu chica se va a enterar. Sabrá que coqueteabas con todas, te exigirá explicaciones, te llamará mentiroso, dudara de tu inocencia y tendrá un Joker bajo la manga cuando se peleen de nuevo: “Y te acuerdas cuando le dijiste a…. que era una mamacita?”

Mi primera pelea Hi5 fue ya hace algún tiempo, por un comentario que le dejé a una amiga mía. Juro con la mano en alto que lo hice sin mala intención, sin bajos instintos, con el único propósito de devolver un cumplido. Ella me agregó a su lista de amigos y yo, que no la había visto en muchos años, también la agregué. Retomamos nuestra amistad, intercambiamos emails, chateamos por el messenger, y cuando fui a Lima de visita, la pasamos bien.
Un mensajito para ti, un comentario para mi, ‘que bonita está tu foto’, ‘que bien te trata la vida’, ‘que guapa que estas’ y todo a vista de los que quieran ver.
No había nada que ocultar pero cuando Christina (que era mi novia en ese entonces) leyó (y tradujo) mis comentarios, se armó el desmadre. Me bombardeó con mil preguntas: que quién era ella?, que cuándo la conocí?, que si me acosté con ella?
Le expliqué que no había nada, que era solo mi amiga y que si dejé un comentario incómodo que lo sentía. Le juré que nunca pasó nada y que era solo un inocente cumplido, le dije que los latinos somos más afectuosos para expresar nuestro cariño, para abrazarnos, darnos besos y dejar comentarios halagadores (por supuesto que no me creyó).

La segunda pelea fue cuando ya estaba casado con Christina y no precisamente por un comentario indebido. Esa noche revisé mi Hi5 como de costumbre, acepté un par de comentarios, subí una fotito y le envié una invitación a un viejo amigo. Dejé la computadora abierta y ella “de casualidad” revisó mi historial del páginas visitadas. Encontró que había entrado a ver los perfiles de chicas voluptuosas, de hembras bien dotadas, de amigas sospechosas con cuerpos esculturales. Me encaró con prueba en mano, se decepcionó de mi y me tildó de mañosón incorregible. Yo agaché la cabeza y le di tontas explicaciones. Le dije eran amigas de mis amigos y que quería saber si yo las conocía (Ja!). Me enredé en torpes alegatos, no reconocí que el morbo por saber quienes eran esas chicas pudo más que mi entereza de hombre casado. Era cierto que los perfiles que visité eran de amigas de amigos míos y que llegué hasta ellas revisando el perfil de otros, pero no es precisamente para eso que existe el Hi5? Para revisar los perfiles de otros? Para ver sus fotos?
Claro, debí suponer que una chica que muestra una foto semidesnuda no podía ser una ex compañera de la universidad de Lima y me reconozco culpable de haber fisgoneado no una, sino todas sus fotos (había que estar seguro si no la conocía).

Conozco a más de uno que ha tenido problemas similares, otros que han tenido que cerrar su Hi5 para evitar desastres y otros que han terminado su relación por culpa de la bendita (o maldita?) página. Desde acá les advierto a mis amigos que no se dejen engañar, que no sean incautos y que tengan mucho cuidado con lo que escriben en Internet, sino pregúntenle a Renato Cisneros, el busco novia, que perdió a su chica en menos de dos meses por publicar su intimidad en Internet.