Una práctica de infarto

Category: , By Bruno Rivera

El miércoles pasado, como todos los miércoles, fui al estudio de baile de Rene. Estaba ya frente al espejo, junto a otras seis personas, practicando una nueva combinación de pasos que el versátil Rene nos enseña todas las semanas, cuando llegó Pam. A ella la conocí hace un año por medio de un amigo. Por su inconfundible forma de vestir, Pam es una chica alternativa, diría yo; delgada, de piel clara, expresión reservada y pelo corto color rojo escarlata. Estudió baile moderno en la universidad y baila salsa con nosotros todos los miércoles. Ella es la más puntual, empeñosa y comprometida del grupo -tal vez por su educación en baile precisamente-. Me cae bien, Pam es una chica que no dice mucho pero que es evidente que tiene mucho que contar.
Fui a saludarla con un abrazo y ella me miró con un desdén de pocos amigos.
- Qué pasa? Le dije, Estás bien?
- Sí, solo estoy un poco cansada.
Con la cara que llevaba, pensé que alguien había muerto o que se había amanecido la noche anterior de juerga con sus amigos, o mejor aun, que había tenido una de esas noches inmemorables llenas de estupefacientes y que al día siguiente te dejan en un estado deplorable. No tenía idea de lo que reflejaba su expresión, ni lo que vería en los siguientes minutos.
Regresé a la pista a seguir practicando y ella se quedó atrás. A los pocos minutos veo por el espejo a Pam en el suelo, a un costado de la pista. Se doblaba de un lado al otro como estirándose en una posición que no había visto nunca. Me resultó extraño mas no improbable puesto que usualmente ella estira los músculos –así como los profesionales- antes de empezar a bailar. Seguí bailando concentrado en los pasos que Rene nos enseñaba, cuando Nate nos advierte: Algo le pasa a Pam!
Volteo a verla y la posición de estiramiento había desenlazado en una posición fetal. Nos acercamos a ella y su cara color rojizo había cambiado a un morado improbable, un color de piel de ahogado o de un personaje de la Warner Brothers que se aguanta la respiración por varios minutos. Pam se retorcía en el suelo en una especie de ataque de epilepsia (si alguna vez vieron uno), contrayendo los músculos de una forma absurda, aguantando la respiración, tiritando de escalofríos, convulsionando, tornando su cuerpo rígido como una tabla.
- Le ha dado un ataque! Gritó Nate
- Mierda! Dije yo. Qué hacemos?
Todos nos miramos y nadie respondió. Nadie sabía que decir ni que hacer. Nos quedamos paralizados por unos segundos que resultaron eternos. Corrí a la silla a coger mi celular y dije: Llamo al 911?
- No, dijo Rene, se le pasa ahorita. Es solo un ataque.
- Un ataque de que? dijo June. El no respondió.
- Pónganle un lápiz en la boca para que no se muerda la lengua, dijo otra chica.
Alguien se acercó con el lápiz y lo puso en su boca, mientas yo le sostenía la cabeza para que no la golpease contra el suelo. Los segundos pasaban y ella seguía en shock. Nate la tenía de la mano mientras ella se retorcía con inclemencia. Nos mirábamos unos a otros sin saber que coño hacer. Todos estábamos en pánico, muertos de miedo. Unos traían agua, otros prendían el ventilador y abrían las ventanas.
Nunca antes había visto un ataque así (y luego supe que la mayoría de los que estaban ahí tampoco).
Parecía que Pam no podía respirar, su color morado se acentuaba y de pronto empezó a botar espuma por la boca. Los ojos se le voltearon para atrás y la nuca se retorció como una última estocada.
June sacó su celular y marcó el 911.
- Estoy llamando a emergencias!, sentenció.
Yo me arrepentí de no haberlo echo antes, de haber escuchado a Rene cuando me dijo que ya se le iba a pasar. Por un segundo pensé que si Pam moría en ese estudio de baile iba a ser solo mi culpa, por pusilánime e indeciso. Soy un imbécil, debí haber marcado antes, pensé.
June les explicó brevemente de lo que pasaba y les dio la dirección del estudio.
La cosa se empeoró cuando Rene se acercó a tocarle el pecho a ver si seguía respirando.
“Está respirando” dijo él y yo ahí sí empecé a pasarme de vueltas. Parecía que estaba en una película de Tim Burton, o en una escena de Salvador Dali; completamente irreal.
Pensé que Pam moriría ahí mismo, tirada en el piso, tiesa como una piedra. Pensé que los doctores no llegarían a tiempo, que esa chica de pelo rojo y mirada taciturna no despertaría de su trance.
Poco a poco las contracciones musculares cedieron, las bocinas de la ambulancia ya se escuchaban a lo lejos y Pam parecía recobrar el conocimiento.
Nate le hablaba y trataba de tranquilizarla, le decía que se había desmayado y que la ambulancia estaba en camino, que todo estaba bien. Ella lo miraba sin decir nada.
Luego yo empecé a sobarle las sienes y le dije que no se preocupase, que ya había pasado. Ella me miró a los ojos y estoy seguro que no me reconoció. Su mirada era vacía, extraviada.
Llegaron los paramédicos cuando el shock ya había pasado. La sentaron y le preguntaron su nombre. Ella respondió. Le preguntaron su apellido y no supo que decir. Le preguntaron donde vivía y tampoco supo que decir. Había perdido la memoria temporalmente, se notaba desorientada, frágil, débil. Nos miraba como una niña que llega al colegio por primera vez.
La pusieron en una silla de ruedas, le dieron oxígeno y la llevaron hasta la ambulancia. Nos dijeron que ella estaría bien y que había que avisarle a sus familiares. Preguntamos a dónde la llevarían y nos dijeron que la clínica quedaba solo a 3 cuadras.
Cuando ya todo había pasado tratamos de volver a la práctica pero fue casi imposible. Fuimos a verla a emergencias pero no nos dejaron entrar así que solo dejamos su maleta con ropa y nuestra solidaridad.
Al regresar a casa entré a Wikipedia a buscar la palabra “seizure” y tratar de entender mejor lo que había pasado.
Nunca antes vi un ataque de esa índole. La experiencia que viví es difícil de explicar y mucho más intensa de lo que puedo haber descrito en estas líneas.
Pam salió el mismo día de emergencias y al día siguiente ya estaba bailando otra vez.
Por mi parte espero no volver a ver un ataque de esos, pero si sucede, no dudaré en marcar el 911 de inmediato.
 

4 comments so far.

  1. Unknown 6/21/08, 10:48 AM
    Frutalina, q tal doc?

    Me da mucho gusto conocer esta faceta tuya. La verdad no sabia que le dedicabas bastante tiempo a escribir. Yo conocia solo al Bruno pausado y picaron del cole. Me da mucho gusto que tengas esta forma de expresion que a veces nos permite salirnos de la realidad como mas nos convenga o divierta.

    Te deparo los mejores exitos en todo lo que estes planeando personal o profesionalmente, creo que hablo por muchos de la Prom, cuando te digo que cuentas con nuestro mas sincero y desinteresado apoyo.

    un abrazo

    Curi
  2. Bruno Rivera 6/21/08, 2:42 PM
    Hola Curi,
    Gracias por entrar al blog y dejar tu comentario. Es cierto que es una forma de expresión donde puedo usar el imaginario como más me divierta (y convenga), lamentablemente para mi, el blog se ha vuelto muy personal y a menos que escriba un post con el título "Relatos", las historias son reales, las opiniones propias y los hechos parte de mi vida. Un abrazo.
  3. Anonymous 6/26/08, 5:58 PM
    QUERIDO BRUNI
    ESTAS COSAS SUCEDEN EN CUALQUIER PARTE Y A CUALQUIERA LE CHOCA VER POR PRIMERA VEZ UN CASO ASI, PERO CREO QUE SIEMPRE LO MAS RECOMENDABLE ES LLAMAR A UN MEDICO QUE ES EL UNICO QUE VERDADERAMENTE PUEDE SABER LO QUE PASA YA QUE ENTRE OTROS CASOS PUEDE SER UN ATAQUE AL CORAZON, UN INFARTO CEREBRAL O CUALQUIER OTRA COSA, ME GUSTO TU COMENTARIO
    BESOS
    ELBA
  4. Anonymous 7/3/08, 1:03 PM
    wow! y yo que te iba a decir para irnos de rumba con la peruanada en Minnesota!! ojalá que tu amiga esté bien. Cuidate.

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